En pleno Real Jardín Botánico de Madrid, un grupo de alumnos prepara un sistema de cuerdas, a modo de tirolina, para colocar una malla en una palmera singular.
Es un simulacro que forma parte de la preparación técnica de chicos y chicas que quieren dedicarse profesionalmente al cuidado del arbolado ornamental.
Detrás está una escuela de gestión y mantenimiento de árboles y palmeras, donde la formación va mucho más allá de la poda.
Aquí se enseña el ciclo completo: desde la plantación hasta la sanidad, la evaluación del riesgo y la prevención de incidentes.
El objetivo es que, al terminar el curso, el alumnado pueda trabajar en todo lo relacionado con el árbol: mantenimiento, diagnóstico y seguridad.