Vídeo: REDACCION | Foto:Telemadrid
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Mariluz niega que su familia, 'Los Visita', como se les conoce en Puente de Vallecas, esté vinculada a la muerte de Paco, el vecino de 64 años que perdió la vida apuñalado el pasado domingo en la calle Esteban Carros, tras una discusión vecinal en la que también resultaron heridas otras tres personas.

Un trágico suceso que ha elevado la tensión en el vecindario de Puente de Vallecas, con decenas de personas concentrándose este lunes a la puertas de la vivienda de 'Los Visita', reclamando justicia. Vecinos que acusan a esta familia de ser directa responsable de la muerte de Paco y a la que reclama que se marche del barrio, hartos del miedo -dicen- que les tienen.

De momento, la policía que investiga el suceso no ha practicado ninguna detención, mientras la familia tilda de "mentiras" las acusaciones vertidas contra ellos, acusándoles de ser una familia de muy conflictiva. "Te prometo que no sabemos nada de lo que pasó, han venido a las cuatro de la mañana a registrar mi casa y no han encontrado nada", dice Mariluz.

"Son cuatro vecinos" los que las han emprendido contra ellos, a los que acusa de ser "racistas" y de que les tienen "odio", dice Mariluz

"Vivimos en comunidad, Tenemos nuestras casas limpias. Somos gente trabajadora, frutera, que se levanta a las cinco de la mañana", dice Mariluz, quien niega también que hagan hogueras en plena calle.

Dice que "son cuatro vecinos" los que las han emprendido contra ellos, a los que acusa de ser "racistas" y de que les tienen "odio". Mariluz insiste en que no se marcharán de un barrio en el que llevan viviendo 40 años.

Unas palabras, las de Mariluz, que no se corresponden con el ambiente de tensión que se vive contra la familia. La concentración vecinal del lunes derivó en daños a varias furgonetas de la familia e, incluso, un intento de acceso a a la vivienda.

Muchos vecinos han insistido a Telemadrid, en este sentido, el miedo que se les tiene a 'Los Visita'. Incluso, una vecina ha señalado que han llegado a pegar palizas a los perros de los vecinos para vengarse de ellos.

Los vecinos insisten que tienen "a la gente atemorizada" y que "se han hecho dueños de la zona". Hablan de una situación muy conflictiva que llegan a calificar como "la guerra del oeste" en la que "no se les puede decir nada" por temor a las represalias.