El 28 de abril se cumple un año del gran apagón que dejó a España a oscuras durante varias horas y del que ahora hemos conocido que Red Eléctrica ocultó durante ocho meses al Senado por orden de Beatriz Corredor las grabaciones clave de los operarios de ese día. En esas conversaciones se comprueba que llevaban días notando altibajos en la red y que en la mañana del apagón saltaron las alarmas.
Gracias a estos audios podemos certificar que fue una jornada de infarto en la sede del regulador energético, cuando ya sobre las diez de la mañana la subestación de El Cañaveral de Cáceres empieza a mandar señales de alarma.
A las once y media es la central de Arcos de la Frontera en Cádiz la que a reportar oscilaciones serias en la tensión y pasadas las doce, unos quince minutos antes del apagón, baja la tensión eléctrica pero sube la ambiental, señalando entonces a la fotovoltáica.
La siguiente planta en dar la voz de alerta es Almaraz, en Cáceres, apenas minutos antes de sumirnos en la oscuridad, pero Red Eléctrica todavía cree tener la situación controlada: “Esta no es una situación idónea, pero nosotros estamos haciendo lo que podemos dentro de nuestras posibilidades para evitar que siga oscilando el sistema”.
Y llegó la hora cero, España se quedó sin suministro y los operadores se trasladan que “se ha ido todo”.
La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, Beatriz Corredor, volvió a comparecer ayer en la comisión del Senado donde reiteró su defensa de la correcta actuación de Red Eléctrica de España (REE) en todo momento en el apagón del 28 de abril de 2025, avalada, según su opinión, por el informe final conocido la semana pasada del panel de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-E), e insistió en que hubo "otros actores" del sector eléctrico que "no cumplieron".