El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha comparecido este jueves ante el Senado para dar explicaciones sobre los accidentes ferroviarios ocurridos en las últimas semanas en Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona).
Puente ha iniciado su intervención trasladando su pésame y apoyo a los familiares de las víctimas de ambos siniestros y ha defendido su compromiso con la transparencia en relación con la investigación del accidente en el que fallecieron 45 personas. "Dije que comparecería y daría las explicaciones necesarias las veces que hiciera falta; dije que no me iba a esconder y no lo he hecho", ha afirmado.
Asimismo, ha recordado que desde el pasado 18 de enero, fecha del accidente, ha ofrecido cuatro ruedas de prensa - sin límite de tiempo ni de preguntas - y ha concedido hasta 16 entrevistas.
No obstante, ha admitido que en su esfuerzo por informar "a veces me pueda precipitar aportando alguna información y luego me tenga que corregir", aunque ha subrayado que "prefiero pecar de eso que de todo lo contrario".
"Yo he asumido riesgos y seguramente cometeré errores, pero ninguno de mala fe", ha enfatizado, para explicar que el Gobierno no tiene "ninguna intención de ocultar nada", convencido de que "la transparencia y el esclarecimiento de los hechos son una muestra de respeto hacia las víctimas y sus familiares".
Al mismo tiempo, el ministro ha criticado a quienes practican la "desinformación planificada", algo que - ha dicho - es "muy diferente de la crítica" y que ha vinculado con "un fenómeno históricamente asociado al ascenso de regímenes totalitarios y que hoy responde a la irrupción de un neofascismo".
Desde el Partido Popular, el senador Antonio Silván ha exigido su dimisión al considerar que el siniestro le deja "inválido" para el cargo. Asimismo, le ha acusado de "ignorar, minimizar y desacreditar" las advertencias sobre el estado de la infraestructura ferroviaria.
Silván ha asegurado que Puente "ha ido cambiando de versión como quien cambia de chaqueta" sobre el origen del accidente ferroviario, esgrimiendo "de todo" menos, a su juicio, "admitir lo más probable": la "renovación parcial y el mantenimiento deficiente" de la infraestructura.