El ministro de Transportes, Oscar Puente suma cerca de una treintena de crisis ferroviarias desde que tomara posesión de su cargo.
Le ha tocado gestionar el colapso de la red, tras la liberalización, aunque recibe críticas por estar más preocupado de la confrontación política que de gestionar su ministerio.
Eso pese a que llegó prometiendo que "venía a hacer y no a estar".