El expresidente José María Aznar ha defendido este miércoles en Fórum Europa que el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, tiene que asumir la "tarea bien difícil" de concitar una "mayoría nacional" que interpele "a derecha e izquierda" para las próximas elecciones generales porque lo que está en juego no es "un cambio de gobierno, sino un cambio de sistema".
Aznar sostuvo en el encuentro informativo organizado por Nueva Economía Fórum que la próxima cita con las urnas es la "más importante" de toda "la historia reciente democrática" porque, según denunció, lo que se decidirá es "la supervivencia o la liquidación" de "la nación constitucional y la igualdad ante la ley". El reto, dijo, es hacer que la sociedad pueda "entender bien lo que decidirán" las urnas en 2027, una vez que descartó un adelanto electoral o una moción de censura exitosa.
"Lo importante de las próximas elecciones generales no es cuando se convoquen, sino entender bien lo que decidirán. Y no tengo empacho en decir que serán las más importantes de toda nuestra reciente historia democrática porque no nos jugamos un cambio de gobierno, sino un cambio de sistema. Es decir, la supervivencia o la liquidación de los supuestos implícitos a los que vengo aludiendo: la nación constitucional y la igualdad ante la ley primerísimo lugar", planteó.
"Trasladar esta idea la opinión y articularla en un programa capaz de suscitar una adhesión masiva es una tarea bien difícil, pero es la tarea única que tenemos a la altura del tiempo", añadió.
Aznar señaló que "si hoy existen mayorías para pedir la dimisión de Sánchez, todavía hay que construir la mayoría capaz de derribar el muro de Sánchez"; una mayoría que "será nacional o no será". Así, apeló al PP a levantar "una mayoría amplia y centrada, con capacidad de convocatoria a derecha e izquierda en torno a un propósito reconstructor de dimensión histórica".
En su intervención, también denunció la situación de bloqueo institucional y sostuvo que España cuenta con "un Gobierno, rehén voluntario de sus socios, arrastrando improductivamente una legislatura bloqueada".
A su juicio, "la peor corrupción es haber suscrito con minorías radicales un pacto fáustico por el que se entrega el alma del Estado (cohesión nacional, salud institucional y viabilidad financiera) a trueque de alquilar un poder mediatizado".
Asimismo, subrayó que la unidad política no consiste en "pensar lo mismo", sino en "actuar juntos" para resolver problemas comunes desde la discrepancia y el respeto institucional porque la "convivencia democrática implica un nosotros nacional".
Por último, apuntó que "la patología política española se revela con solo describir" que "ni el Gobierno se plantea disolver las Cámaras o suscitar una cuestión de confianza, al comprobar que no la tiene, ni el Congreso puede armar una moción de censura constructiva".
"¿Por qué sucede esto? Porque por un lado hay un gobierno decidido a no asumir responsabilidades políticas. Y por otro, hay una mayoría puramente negativa que solo coincide en evitar la alternancia y poder consumar así su saqueo del Estado", concluyó.