Obesidad, pandemia mundial |
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En el Día Mundial de la Obesidad, que se conmemora este jueves, la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) ha querido llamar la atención sobre el hecho de que solo el un 44 por ciento de los pacientes con obesidad recibe el diagnóstico de la enfermedad, y apenas un 24 por ciento es citado a visita de seguimiento, a diferencia de otras enfermedades crónicas, lo que dificulta su tratamiento.

Según los endocrinólogos, esta menor atención se relaciona, principalmente, con la estigmatización de esta enfermedad, que culpabiliza al paciente por tener malos hábitos alimentarios y ser responsable. Sin embargo, los conocimientos actuales indican que la obesidad tiene un origen complejo y multifactorial donde interaccionan muchos factores que están fuera del control del individuo, como determinadas condiciones genéticas y endocrinas; factores ambientales, como estrés; dieta y patrones de trabajo cada vez más sedentarios.

Por otro lado, la sociedad científica también lamenta las "múltiples limitaciones" en el acceso de la persona con obesidad a recibir un abordaje multidisciplinar, que ha demostrado ser efectivo y que incluye cambios en los hábitos alimentarios, actividad física y aspectos conductuales. "Esto se debe a las escasas Unidades de Obesidad multidisciplinares existentes que disponen del personal adecuado para tratar esta patología", aclaran desde la SEEN.

A su vez, los fármacos actualmente comercializados para el tratamiento de la obesidad no están financiados por el Sistema Nacional de Salud (SNS), de manera que su uso se encuentra limitado por las condiciones económicas del paciente. Este aspecto ejerce un gran impacto discriminativo frente a otras enfermedades crónicas.

En la misma línea, aquellos pacientes con obesidad grave que podrían beneficiarse de una cirugía de la obesidad están sometidos a largas listas de espera. Esta situación contribuye al deterioro en la calidad y expectativa de vida de las personas con obesidad.

Población de riesgo

En el momento actual, la pandemia por coronavirus ha afectado de manera especial a los pacientes con obesidad, cuyo riesgo de infección, complicación y mortalidad en caso de COVID-19 es superior a pacientes normopeso. Por otro lado, la cancelación de cirugías por la pandemia ha comportado un retraso muy acusado de las cirugías bariátricas.