Los propietarios de perros sin raza definida ya cuentan con una nueva opción para identificar y reunir información sobre sus animales. La Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha puesto en marcha el denominado 'DNI Canino', cuyo nombre oficial es Registro Canino Abierto (RCA).
La iniciativa permite crear un registro propio para estos perros y recopilar de forma ordenada información relacionada con su salud, actividad y convivencia cotidiana, además de otros datos que puedan resultar útiles a lo largo de su vida.
El nuevo registro nace para dar cabida a los animales que no pueden formar parte de un registro genealógico de raza, pero que también cuentan con una historia y cuyos propietarios quieren disponer de una acreditación específica.
En muchos casos, se desconoce quiénes fueron los padres de estos perros o cuál es su ascendencia. El Registro Canino Abierto permite partir de la información disponible sobre cada animal y construir progresivamente un historial propio que pueda acompañarle con el paso del tiempo.
El 'DNI Canino' no acredita una raza ni sustituye al pedigrí. Tampoco reemplaza el microchip ni los registros administrativos que sean obligatorios. Se trata de una acreditación complementaria dirigida específicamente a perros sin raza definida.
Un registro para reunir información sobre el perro
Una vez inscrito el animal, su propietario podrá disponer de un registro identificativo al que asociar información relacionada con sus cuidados, actividad y convivencia.
La RSCE prevé además que el registro permita acceder progresivamente a distintos recursos y materiales prácticos, así como a servicios vinculados con el bienestar animal y la tenencia responsable.
La RSCE amplía su espacio más allá del perro de raza
La puesta en marcha del Registro Canino Abierto supone también una nueva etapa para la Real Sociedad Canina de España, tradicionalmente vinculada al ámbito del perro de raza. Con esta iniciativa, la organización abre un espacio específico para perros que, independientemente de su origen, forman parte de la vida cotidiana de millones de personas.
El proyecto parte, además, de una realidad que ya existe dentro de la propia RSCE. Cerca de 700 perros sin raza definida participan actualmente en sus actividades deportivas, una cifra que representa aproximadamente el 25% de las licencias deportivas activas.
Todos estos animales se incorporarán automáticamente al nuevo Registro Canino Abierto.
La iniciativa no se limita al ámbito deportivo. El objetivo de la RSCE es que cualquier propietario de un perro sin raza definida pueda disponer de una acreditación propia y de un espacio en el que reunir la información que forma parte de la historia de su animal.