Perder a una mascota es una de las experiencias más angustiosas que puede vivir una familia. En ese momento de vulnerabilidad, cuando cada llamada podría ser la buena y cada mensaje es una esperanza, aparece una nueva amenaza: la estafa de la 'mascota perdida'. Un fraude que se aprovecha del miedo, amor y desesperación de los dueños.
La Policía Nacional ha alertado recientemente de esta estafa. No buscan solo dinero: buscan aprovecharse del vínculo emocional más puro que existe, el que une a una persona con su compañero peludo.
Los estafadores buscan publicaciones de perros y gatos desaparecidos en las redes sociales, plataformas especializadas o en los carteles de la calle. Cuando encuentran un caso, recopilan fotos, números de teléfono y cualquier dato útil. A partir de ahí, comienza el engaño.
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Contacto: Te escriben diciendo que han encontrado a tu mascota. Buscan generar confianza y emoción inmediata, aprovechando que estás dispuesto a creer cualquier pista.
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Pruebas falsas: Envían imágenes o vídeos que parecen reales, pero que están manipulados o generados con IA. Incluso pueden simular que el animal está en una casa, un coche o una clínica veterinaria. La tecnología ha avanzado mucho estos años y permite crear escenas que parecen auténticas.
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Presión emocional: Aseguran que la mascota está herida, deshidratada o que necesita atención urgente. La historia tiene drama y prisa para que actúes sin pensar y que el miedo te empuje a pagar.
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Solicitud de dinero: Aquí aparece el objetivo real: piden dinero por "gastos veterinarios", "transporte", "recompensa obligatoria" o "gasolina para llevarlo". Si pagas, desaparecen, no vuelves a saber de ellos y tu mascota sigue desaparecida.
Señales de que es una estafa
- Solicitar dinero por adelantado.
- Insistir en una urgencia extrema.
- Las fotos o vídeos tienen detalles incoherentes.
- Evitar quedar en persona antes del pago.
- No responder preguntas específicas sobre rasgos únicos de tu mascota.
- Cambio de tono si dudas o haces preguntas.
Medidas para no caer
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Nunca pagues por adelantado.
- Exige ver a la mascota en persona antes de cualquier pago.
- Guarda detalles ocultos del animal en las fotos para poder verificar si realmente lo tienen.
- Publica solo la información necesaria en redes y carteles.
- Denuncia si detectas un intento de fraude.
En esta estafa los delincuentes explotan dos factores: la vulnerabilidad emocional y la urgencia. Cuando alguien pierde a su mascota, está dispuesto a actuar rápido, y los estafadores lo saben. Además, el uso de tecnologías de edición e IA hace que las pruebas falsas sean cada vez más convincentes.
Algunos casos no se denuncian porque las víctimas sienten vergüenza o culpa. Pero no es culpa tuya: es culpa de quienes se aprovechan del amor por nuestras mascotas.