Getafe ha sido reconocido con el galardón Sendero Azul por el camino de 1,5 kilómetros que comunica el área industrial de Los Olivos con las Lagunas de Horna.
Las lagunas de Horna son un reducto de biodiversidad con un gran número de especies de flora y fauna de vertebrados e invertebrados, según reconocen estudios realizados.
De hecho, la Universidad Complutense de Madrid decidió en 2025 impulsar un proyecto de investigación y educación sobre este entorno natural.
"Este complejo lagunar es un humedal artificial originado por antiguas actividades mineras dedicadas a la extracción de yesos. Las actividades mineras y la posterior naturalización de la zona han dado lugar a un complejo humedal con cuatro cubetas diferentes dos de ellas permanentes (Lagunas del Ánade, del Carrizo) y otros dos temporales (Lagunas de Drenaje y de Temporada) de elevado interés a nivel científico", describen los investigadores Felipe Morcillo y Cristian García.
Las lagunas de Horna se han convertido, finalmente, en un aula a cielo abierto en la que científicos, estudiantes universitarios, escolares y vecinos de Getafe participan para monitorizar su evolución y mejorar la conservación.
Las lagunas de Ambroz
A poco más de 20 kilómetros al norte de las lagunas de Horna se encuentran las de Ambroz. Como las de Getafe, estas de San Blas-Canillejas son fruto de una antigua actividad minera para la extracción de sepiolita.
El agua cubrió los enormes huecos dejados por la excavación y en torno a las orillas, paredones y suelos fueron floreciendo todo tipo de especies vegetales y asentándose una importante fauna.
Una docena de sociedades científicas describieron en las lagunas de Ambroz en 2022 más de 1.000 especies de invertebrados, 156 de aves, 13 de mamíferos, 50 tipos de hongos y 445 especies botánicas.
De entre los hallazgos, 11 especies son potencialmente nuevas para la ciencia, tres nuevas en España, 75 inéditas en la Comunidad de Madrid y 19 raras o poco frecuentes en la Península Ibérica. Los autores detallaban varios casos que figuran en listas rojas por amenazas de desaparición.
Si en el caso de las Lagunas de Horna se ha decidido protegerlas, en el de Ambroz su Laguna Grande podría ver complicado su futuro por la reactivación de las extracciones mineras y una futura operación inmobiliaria con 18.000 casas proyectadas, según señalan las entidades vecinales y sociales.
La sepiolita, estratégica
La Comunidad de Madrid aprobó recientemente la prórroga de la explotación de la empresa Tolsadeco, sin actividad desde 2007. El Ejecutivo basó su autorización en que la extracción de sepiolita en el sureste de la capital refuerza la posición de la región como referencia mundial en un mineral industrial del que España es el único productor en la Unión Europea, según se afirmó.
Al visto bueno de la Administración regional se sumó el de la central a través de la Confederación Hidrográfica del Tajo. El organismo de cuenca afirmó que los trabajos de explotación y restauración proyectados resultan "técnicamente viables" y "no se identifican impactos irreversibles" sobre el medio hidrogeológico. Además, el ámbito afectado presenta una capacidad de restauración "aceptable".
El proyecto presentado cuenta con una declaración de impacto ambiental favorable, un plan de restauración informado favorablemente por el órgano ambiental y un estudio de valoración de riesgos para la salud humana con informe igualmente favorable, según las administraciones.
A pesar de ello, el vecindario de este entorno que comparten Madrid y Coslada mira con preocupación el futuro del humedal, el más grande de la capital. El Ayuntamiento, que llegó a votar la protección de las lagunas de Ambroz, mantiene que este espacio se pondrá en valor con el Corredor Verde, el Bosque Metropolitano y la nueva Centralidad del Este.
Otras voces reclaman la protección del humedal de Ambroz como un corredor ecológico que una las lagunas con el Parque Regional del Sureste atravesando los municipios de Madrid, Coslada y San Fernando de Henares.