Madrid endurecerá las sanciones a grafitis y abandono de excrementos caninos

Grafitis en la Gran Vía
Grafitis en la Gran Vía |Twitter

La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado someter a consulta pública la nueva ordenanza de limpieza y gestión de residuos de la ciudad, que el Gobierno municipal prevé aprobar en el primer semestre de 2022 y que endurecerá el régimen sancionador para prácticas incívicas como los grafitis o el abandono de excrementos caninos.

En la Junta de Gobierno de esta semana también se ha aprobado el inicio del proceso de consulta pública para la modificación de la ordenanza de terrazas y quioscos de hostelería y restauración para "incorporar algunos de los criterios" que se han ido adoptando "en los últimos tiempos" marcados por la pandemia, ha detallado la delegada de Portavoz, Seguridad y Emergencias, Inmaculada Sanz.

Arte urbano en plena Gran Vía: Un gran mural con azulejos adorna el Palacio de la Música
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El Gobierno de PP y Ciudadanos considera necesaria la revisión de la normativa aplicable a esta actividad para responder eficientemente a los nuevos modelos de negocio surgidos a raíz de la crisis provocada por el coronavirus y no contempladas hasta el momento, así como ante la necesidad de hacerlos compatibles con las exigencias medioambientales, las demandas vecinales y el uso ordenado y accesible del espacio público.

La portavoz municipal ha recordado que la actual ordenanza de terrazas se aprobó en el año 2013, y ha indicado que la consulta ciudadana se abrirá en la web Decide Madrid el día 21 de junio y concluirá el 5 de julio (inclusive), consta de nueve preguntas y sus resultados serán públicos.

En las preguntas se demandará a los participantes su opinión "sobre las medidas que se han ido adoptando a lo largo de los últimos meses en relación a las terrazas y a la situación covid", y se persigue recoger algunos de esos criterios en la normativa, haciéndolo compatible, "por supuesto, con las demandas medioambientales, vecinales y el uso ordenado y accesible del espacio público".

En cuanto a la nueva ordenanza de limpieza y gestión de residuos, tiene tres ejes, ha enumerado Sanz: dar cumplimiento a las diferentes exigencias europeas, nacionales y autonómicas; promover una mayor conciencia colectiva para mejorar la limpieza de la ciudad y, por otro lado, algo "muy destacado" como es perseguir las prácticas incívicas que "deterioran la imagen de la capital".

La nueva ordenanza estará alienada con la Directiva 2008/98/CE sobre los residuos, por lo que estaría focalizada en la jerarquía de los residuos (prevención y minimización, preparación para la reutilización, reciclaje, recuperación energética y, por último, la eliminación o depósito de los residuos en vertedero), el fomento de la economía circular y la optimización de la recogida separada.

Tanto en la limpieza como la gestión de los residuos, el Gobierno municipal introducirá un mayor nivel de exigencia para la Administración, que tendrá un papel "ejemplarizante" sobre el conjunto de la ciudad, también para las empresas, con controles más exhaustivos, pero, sobre todo, dedicará grandes esfuerzos a incrementar la información y concienciación ciudadana para el mantenimiento del buen estado de la ciudad.

Por otro lado, el área de Medio Ambiente y Movilidad ha detectado que en materia de denuncias es preciso ordenar, sistematizar, simplificar y clarificar el régimen sancionador, adaptándolo al mismo tiempo a las nuevas leyes administrativas.

También es necesario tipificar nuevas conductas infractoras emergentes en la realidad cotidiana actual; establecer una graduación en tramos de las sanciones para endurecer los casos más graves, así como dar cabida a medidas alternativas al pago de sanción económica con objeto de sensibilizar y concienciar al infractor.

A partir de la publicación del acuerdo de la junta en el Boletín Oficial del Ayuntamiento de Madrid (BOAM), los interesados disponen de 30 días para contestar a diferentes cuestiones que plantea la Administración para encontrar soluciones eficaces y consensuadas en la mejora de la gestión de los residuos y de su tratamiento, de la limpieza y del ámbito sancionador.

Serán once las cuestiones que se realicen y que sirven para que los usuarios escojan las mejores medidas para reducir o eliminar la suciedad que generan las actividades privadas en la vía pública; minimizar la presencia de excrementos caninos en los espacios públicos o actuar desde el punto de vista del reciclaje en grandes eventos.

Se solicitan, asimismo, propuestas para reducir los residuos en vertederos y definir, entre otros aspectos, los comportamientos de ciudadanos o empresas sobre los que la administración debería llevar a cabo una mayor vigilancia y denuncia.