El Ayuntamiento de Madrid ha confirmado que las obras para la creación de un bulevar en la calle Alcalá entre Cibeles y la Plaza de la Independencia comenzarán este lunes con el corte de un carril en cada sentido.
Así lo ha trasladado la delegada de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, Paloma García Romero a los medios durante su visita, junto al delegado de Políticas Sociales, Familia e Igualdad, José Fernández, a las obras de mejora en el entorno del Colegio Nuestra Señora de la Consolación, donde ha explicado que "el tiempo ha permitido que se realicen las obras preparatorias de pintura".
La delegada ha desgranado que las ocupaciones de los carriles son "totalmente necesarias" para la realización de los trabajos y que además, se quedarán "perpetuos una vez que finalicen los mismos". "Va a haber un carril bus en cada uno de los sentidos, dos carriles para los vehículos, una mediana central rodeada de arbustos y un carril bici segregado", ha añadido.
"El informe de la Unesco ha sido muy favorable, no solamente nos felicita por lo que vamos a hacer, sino que nos anima a seguir trabajando con la misma calidad, con la continuación del Paisaje de la Luz. Son obras que molestarán a los vecinos de Madrid, pero con el resultado yo creo que van a estar muy orgullosos de formar parte de esta ciudad, que cuida su patrimonio como lo estamos haciendo", ha manifestado.
Con este anuncio, se cumple así la previsión del inicio de la actuación, prevista para principios de febrero y que se extenderá hasta el primer trimestre de 2027 con una inversión de 6,1 millones de euros y el visto bueno de la Unesco, la Comisión Local de Patrimonio Histórico y el Consejo Cívico y Social del Paisaje de la Luz.
Tras los trabajos se creará un paseo central que permitirá tener una mejor perspectiva de la Puerta de Alcalá, además de recuperarse la doble alineación de arbolado original de la calle, que desapareció a finales de los años 60 para la ampliación de la calzada.
La nueva configuración de la calle permitirá a los ciudadanos transitar por el monumento, que recuperará en parte su condición de puerta de acceso a la ciudad. El proyecto contempla una sección compuesta por dos carriles más carril bus en cada sentido, un paseo central de 3,8 metros de ancho y un carril bici segregado en el lado sur.