El Ayuntamiento de Madrid ha iniciado la campaña de vigilancia y control de la mosca negra en el río Manzanares.
La campaña de 2025 arrojó un balance positivo sin incidencias significativas por avisos de picaduras ni indicadores que evidenciaran una problemática destacable, aseguran desde Cibeles.
Este descenso se produjo en un contexto condicionado por factores externos, como una climatología atípica, con una primavera muy lluviosa y un verano de temperaturas elevadas y sostenidas.
Las actuaciones incluyen tareas de detección, seguimiento, tratamiento y control de estos insectos, basadas en dos líneas principales, el desbroce de la vegetación acuática en contacto con la lámina de agua y la aplicación de tratamientos larvicidas biológicos dirigidos a sus larvas.
El Ayuntamiento considera necesario mantener la campaña de vigilancia y control durante 2026, con especial atención a las zonas donde se ha detectado la presencia de mosca negra.
El programa de control se basa en una monitorización continua del río Manzanares entre los meses de abril y noviembre, en el tramo comprendido dentro del término municipal de Madrid, desde El Pardo hasta Villaverde y Villa de Vallecas.
La metodología aplicada incluye una inspección técnica previa al tratamiento larvicida, seguida de una segunda revisión entre 24 y 48 horas después de su aplicación.
Este sistema de doble verificación permite obtener información precisa sobre la presencia de larvas y evaluar con exactitud la eficacia de cada intervención, ajustando los tratamientos a las necesidades reales de cada tramo del río.
Los puntos de actuación incluyen zonas como el azud de El Pardo, Playa de Madrid-Fuentelarreina, el Puente de los Franceses y la presa 9, el antiguo embarcadero del Club de Remo y las áreas situadas aguas arriba de la Caja Mágica, abarcando tanto el cauce como sus márgenes.