Mario Vilau fue prendido por el quinto novillo cuando toreaba al natural. A pesar de la cogida, el novillero continuó la faena, aunque la cornada era evidente, la sangre en su taleguilla no dejaba de aumentar. Tras aplicarle un torniquete, Vilau se fue a estoquear al novillo, dejando una estocada tendida.
Recibió una ovación mientras se dirigía a la enfermería por su propio pie. En estos momentos esta siendo operado. Según las primeras informaciones sufre una cornada limpia de dos trayectorias, una hacia abajo y otra un poco mas hacia arriba.