En el peor momento de la temporada, con el equipo en descenso, la afición enfrentada al presidente, Raúl Martín Presa, y sin poder jugar en Vallecas, el vestuario rayista se encomendó para sacar su mejor versión en el llamado derbi del destierro frente al Atlético de Madrid y sumar tres puntos vitales que son "amargos" pero pueden ser un punto de inflexión.
Tras dos semanas sin competir por el mal estado del césped del Estadio de Vallecas, no apto para su uso según LaLiga tras ser reemplazado íntegramente, el Rayo tuvo que 'exiliarse' a Butarque, dónde juega el Leganés, para ejercer de local ante el Atlético de Madrid.
Lo hizo en el peor momento de la temporada al sumar solo una victoria de los últimos doce partidos, saldados con solo ocho puntos de 36 posibles, y sin casi aficionados, ya que poco más de 5.000 de los 13.000 que tiene acudieron a Butarque en señal de protesta por la gestión de Raúl Martín Presa, al que llevan pidiendo reiteradamente su "inhabilitación" por mala gestión.
El derbi se saldó con goleada frente al Atlético de Madrid (3-0) pero también dejó un sabor agridulce que inunda al vestuario, que sabe que la única posibilidad de seguir adelante con garantías de éxito es siendo una piña.
"Es un día amargo para el rayismo, no voy a caer en la hipocresía de decir lo contrario. Es un día para acompañar a la gente que sufre. No podemos aislarnos de lo que pasa", dijo el entrenador del Rayo, Iñigo Pérez, al término del partido.
La victoria, por el contexto en el que se produjo, le da mucho valor al grupo que dirige el técnico navarro, sobre todo por ser histórica. Desde hace trece años, el 10 de febrero de 2013, el Rayo no ganaba al Atlético de Madrid. Desde entonces 19 partidos disputados con quince derrotas y cuatro empates.
Los tres puntos sumados permiten al Rayo salir del descenso y respirar ligeramente ya que la situación a nivel clasificatoria sigue siendo delicada. La próxima jornada el equipo viaja a Sevilla para medirse al Betis y posteriormente, en cuatro días, recibirá en Vallecas al colista, el Real Oviedo, y al Athletic Club de Bilbao.
Estos tres partidos son claves para el Rayo, que, en caso de ganar, le podrían impulsar en la clasificación, pero, si se pierden, le meterían de lleno de nuevo en esa pelea por el descenso que quiere evitar.
Para el partido frente al Betis Iñigo Pérez recupera a dos jugadores importantes en su esquema, el lateral izquierdo Pep Chavarría y el centrocampista senegalés Pathé Ciss. Sus dos recambios frente al Atlético, el uruguayo Luis Alfonso 'Pacha' Espino y Oscar Valentín, rindieron a un gran nivel en el último partido y demostraron estar preparados para lo que toca.