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Nada como el cristal para crear una ilusión óptica. El espacio se desdibuja y la luz inunda toda la casa. Sin embargo, tiene un pequeño 'contra': la falta de intimidad. Pero esto es algo que parece no importar a Luis, el propietario de una casa con vistas al parque El Retiro El Retiro cuyas paredes principales son todas de cristal, incluidas las del dormitorio y la ducha.

Sin apenas paredes

En realidad, esta vivienda de uno de los edificios más bellos que hay en la calle Alcalá frente al Retiro, es un lugar casi diáfano que comparte espacios separados solo por una 'delgada línea' de cristal. Y las pocas paredes que se pueden intuir, son blancas. Esto genera una ilusión de una casa inmensa y llena de luz.

Evidentemente, apenas hay cuadros. No hay paredes para colgarlos. Porque además, el salón (que es semicircular) está presidido por enormes ventanales y puertas que van del suelo hasta el techo y abren sus puertas a una pequeña terraza.

Luis heredó esta casa de su abuela y la reformó para crear un espacio diáfano separado por paredes de cristal

La casa, decorada de Navidad, también presume de árbol. Es blanco, y a sus pies se muestran centros de flores elaborados por la madre de Luis. "Mi mayor recuerdo de la Navidad es mi abuela", nos confiesa.

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Este joven, por cierto, heredó la casa de su abuela. De ella conserva muchos objetos, como una colorida y moderna alfombra, una vajilla de plata que siempre saca cuando recibe invitados, y una preciosa lámpara de cristal de Murano que preside el salón.

El dormitorio es visible siempre y cuando Luis no eche las cortinas rosas. Porque es su color favorito, y en su cuarto, es el que predomina. La cama parece estar flotando. No se ven patas ni el soporte que la aguanta. Además, está rodeada por debajo por una luz que puede cambiar de color. "Te puedes montar aquí la discoteca", nos dice entre risas.

Junto a la cama, un tocador, con un grifo forrado de piel de cocodrilo, al igual que la alcachofa de la ducha. Y sí, la ducha también tiene paredes de cristal. A Luis le encanta porque desde ahí puede ver el parque mientras se ducha.