Muchos de los niños saharauis que vienen a pasar el verano con familias españolas sufren problemas de visión que no son tratados en sus campamentos de refugiados en Tinduf.
La Fundación Cione Ruta de la Luz ofrece todos los años a los 3.000 niños acogidos una revisión y gafas si las necesitan. Son niños además que tienen problemas en los ojos por el exceso de radiación ultravioleta del desierto.