Los farmacéuticos de los 70 municipios de menos de 2500 habitantes de la Comunidad de Madrid pueden llevar los medicamentos a casa a los mayores y a las personas con problemas de movilidad. Se trata de un programa pionero en España del gobierno regional para potenciar la farmacia rural que beneficiará a 63.000 personas.
Y no sólo consiste en estos servicios a domicilio. Controlarán las tensión si es necesario, prepararán pastilleros y cuentan ya con un desfibrilador.
Quien quiera abrir una farmacia rural, también contará con ayudas.