El Corredor del Henares es una de las grandes núcleos de distribución de la región, debido sobre todo a su cercanía al aeropuerto. Pero esto también hace que broten negocios irregulares. Una zona de 128 hectáreas en el entorno del Soto de Aldovea, en San Fernando de Henares, alberga varios aparcamientos piratas de camiones.
Los ecologistas denuncian que los terrenos de esa zona tienen un alto valor agrícola y que los negocios irregulares llevan campando a sus anchas desde los años 70 sin que se les ponga coto.
Legalmente es una zona protegida, donde no se puede edificar. En la práctica, se ha convertido en sede de chatarrerías, naves industriales y, últimamente, aparcamientos para camiones. Ya hay cuatro. Operan sin licencia y a bajo coste para atraer los camiones que inundan el cercano polígono logístico de San Fernando.
Uno de ellos tiene capacidad para más de cien camiones. El perímetro está vallado y tiene vigilancia nocturna. Los camiones acceden a través de una pista de tierra que sufre el trasiego continuado de vehículos pesados. Pagan un alquiler de entre 150 y 200 euros mensuales.
Los ecologistas han elevado varias denuncias por el uso ilegal de una zona no urbana y protegida:
El Ayuntamiento de San Fernando ha impuesto sanciones medioambientales pero admite que el desalojo es legalmente complejo.
La Comunidad de Madrid está a la espera del expediente abierto por el SEPRONA de la Guardia Civil.