Los dos protagonistas fueron del núcleo duro del presidente.
El ex ministro de Transportes, José Luis Ábalos fue nombrado por Sánchez también secretario de Organización del PSOE. Eran uña y carne.
Koldo García, la mano derecha de Ábalos y su hombre para todo, custodió los avales de Sánchez en las Primarias.
Sánchez ahora calla y hace como si no tuviera nada que decir. No hace comentario alguno y sigue publicando videos grabados por Moncloa sobre temas variopintos, como si su ministro y mano derecha en el partido, no estuviera sentado por corrupción enfrentándose a más de 20 años de cárcel en el Tribunal Supremo.
El resto del Gobierno hace lo mismo. No contestan a la pregunta del millón. ¿Habrá alguna responsabilidad política si Ábalos resulta condenado?
Ayer en la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, los periodistas tuvieron que repetir la misma pregunta hasta tres veces porque la portavoz del Gobierno no contestaba. Este miércoles ha vuelto a ocurrir con el ministro Félix Bolaños. Dos veces se lo han preguntado y dos veces no ha contestado, aferrado a las mismas consignas de hace meses.