El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha descrito la ciudad como un "grito contra el antisemitismo", a lo que la presidenta de la Comunidad Judía de Madrid, Estrella Bengio, ha unido que el antisemitismo "no es un problema judío" sino "un síntoma de enfermedad democrática".
Martínez-Almeida, acompañado del presidente del Pleno municpal de Madrid, Borja Fanjul, entre otros miembros del equipo de Gobierno, ha participado en el acto institucional en la Casa de la Villa para conmemorar el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto, que organiza el Ayuntamiento en coordinación con el Centro Sefarad-Israel y la Comunidad Judía de Madrid.
"Madrid está orgullosa de ser una ciudad que acoge tanto a esa comunidad judía que tanto sufrió durante el Holocausto, como también a ese colectivo LGTBI que encuentra en esta ciudad un sitio de libertad. También acoge a las personas que tienen algún tipo de discapacidad, como integra al pueblo gitano porque Madrid es ese símbolo de libertad, de convivencia y de tolerancia".
"COLAPSO MORAL DE LA CIVILIZACIÓN"
"El antisemitismo no es un problema judío, es un síntoma de enfermedad democrática", ha advertido la presidenta de la Comunidad Judía de Madrid, Estrella Bengio, que ha recordado "a millones de personas que fueron señaladas, perseguidas, despojadas de su dignidad, deportadas y asesinadas, vidas truncadas por la violencia, el odio, la deshumanización y por la indiferencia cómplice que muchas veces la acompañó".
Bengio ha dejado claro que "el Holocausto fue un crimen singular contra el pueblo judío y también supuso el colapso moral de la civilización, fue la demostración de hasta dónde puede llegar una sociedad que normaliza la intolerancia y el odio" porque "no comenzó con trenes abarrotados ni con las cámaras de gas sino mucho antes, con palabras, con estigmas, con mentiras repetidas, con leyes injustas".
La presidenta de la Comunidad Judía de Madrid ha subrayado que "la responsabilidad moral siempre deja espacio para la elección" porque "el antisemitismo no es un fenómeno del pasado, no es un residuo histórico superado. Es un odio antiguo que se transforma, que adopta nuevos lenguajes y nuevas formas, pero que conserva los mismos fundamentos, la negación del otro y su deshumanización".
"Hoy el antisemitismo reaparece en discursos públicos, en redes sociales, en agresiones físicas, en el negacionismo, en la banalización del Holocausto, y reaparece a menudo envuelto en una peligrosa apariencia de normalidad", ha advertido, tras constatar que allí donde se permite el antisemitismo "se debilitan el Estado de Derecho, la convivencia y la dignidad humana".
El director del Centro Sefarad Israel, José Thovar, ha sostenido, por su parte, que el recuerdo de la Shoah --el término hebreo que describe el genocidio perpetrado por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial-- "es una responsabilidad ineludible para toda sociedad democrática" y unido a "evitar su trivialización". "No hay justificación para el antisemitismo", ha subrayado.
"HAY ANTISEMITISMO EN ESPAÑA EN 2026"
Por su parte, Dana Erlich, Encargada de Negocios de la Embajada de Israel en España, ha sido tajante al afirmar que "hay antisemitismo en España en 2026". "Lo vemos en el señalamiento, en la discriminación, en la generalización, en el boicoteo. Si les preguntan a amigos o compañeros judíos israelíes aquí en España les dirán que están preocupados", ha aseverado.
Erlich ha llamado a "combatir ese odio", "no permitir ni excusas ni deslegitimaciones", unido a que "el primer paso para combatir el antisemitismo es admitir que existe".
Erlich ha agradecido al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, su "firme y clara posición" ante la "discriminación" y el "boicoteo" hacia Israel.
Uno de los momentos más emotivos del acto ha sido protagonizado por la superviviente de la Shoah Denise Papo, integrante de la comunidad judía de Barcelona, cuando ha descrito la huida que tuvo que emprender con su familia para escapar del horror nazi.