Plegarias en las Casa Blanca. Varios pastores evangélicos se han reunido en el despacho oval con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump para rezar por él y su lucha en Irán. Rodean a su comandante en jefe, le tocan con sus manos mientras él medita con los ojos cerrados escuchando sus plegarias.
"Oramos para que la sabiduría del cielo inunde su corazón y su mente y que lo guíes, Señor, en estos tiempos difíciles... Te pido tu gracia y protección para nuestras tropas. Padre, te rogamos que sigas dándole fuerza a nuestro presidente para guiar esta gran nación", imploraba el pastor evangélico Greg Laurie en su oración.
Previamente, el presidente Trump había recibido en la Casa Blanca al Inter de Miami y a su estrella principal, Lionel Messi.
Trump anunció la destrucción del arsenal iraní, y ha asegurado que su Gobierno tomará medidas inminentes para controlar los efectos que la guerra contra Irán está teniendo sobre los precios del petróleo, que a estas horas supera los 87 dólares por barril.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este viernes que "no habrá acuerdo con Irán" y que solo aceptará una "rendición incondicional", cuando la guerra estadounidense e israelí contra Irán está a punto de cumplir su primera semana.
"¡No habrá acuerdo con Irán, salvo una RENDICIÓN INCONDICIONAL! Tras eso y tras la elección de un líder GRANDE Y ACEPTABLE, nosotros, junto con muchos de nuestros maravillosos y valientes aliados y socios, trabajaremos incansablemente para rescatar a Irán del borde de la destrucción, haciéndolo económicamente más grande, mejor y más fuerte que nunca", aseguró Trump en su red Truth Social.
Replicando el eslogan con el que llegó a la Casa Blanca (Hacer América Grande de Nuevo), apuntó que Irán tendrá un gran futuro: "¡HAGAMOS A IRÁN GRANDE DE NUEVO (MIGA)!", escribió el mandatario, cuando la guerra que lanzó junto a Israel contra la República Islámica llega a su séptimo día.