Jorge Drexler regresa a su natal Uruguay con Taracá, el decimoquinto álbum del músico afincado en Madrid y que sale a la venta el próximo viernes.
Regresa tras cuatro años de parón, con un sonido más orgánico y recorrido por la influencia de música autóctona uruguaya, como el candombe.
Taracá, la versión corta de Estar ac. Y de paso la onomatopeya de un ritmo sobre el tambor chico. Disco orgánico que empezó siendo urbano, con trap y autotune. Incluye un homenaje a Enrique Morente y un alegato en favor del baile. Confiesa que danzar es su medicina favorita.
Se declara satisfecho de ser una celebridad anónima, ese oxímoron. Nos cuenta que necesitaba reubicarse en Uruguay porque allí se decantan mejor las ideas. El folio en blanco, esa amenaza a los artistas. En la letra de Toco madera resume la actualidad: "No vemos a dónde vamos pero vamos acelerando".