El presidente francés, Emmanuel Macron, afirmó este lunes que cuando se ataca a Chipre, que en este semestre preside la Unión Europea (UE), "se ataca a Europa", al tiempo que anuncio el despliegue de "ocho fragatas" más en la región, sumida en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
En un discurso en Chipre, junto al presidente de ese país, Nikos Jristodulidis, y el primer ministro de Grecia, Kiriakos Mitsotakis, Macron subrayó que la defensa de la isla mediterránea es "una cuestión esencial para su país, para su vecino, socio y amigo, Grecia, pero también para Francia y con ella, la Unión Europea".
"El primer objetivo de este viaje a su lado es mostrar la plena solidaridad con Chipre, que la semana pasada fue blanco de varios ataques con drones y misiles. Cuando se ataca a Chipre, se ataca a Europa", declaró Macron.
El presidente francés recordó que Francia está "coordinando esfuerzos (con Chipre) para garantizar la seguridad de nuestros ciudadanos y de los ciudadanos europeos en la región, apoyar las operaciones de repatriación y planificar y consolidar cualquier operación de emergencia que sea necesaria".
Otro objetivo del despliegue militar francés, subrayó Macron, es "tranquilizar a todos nuestros socios".
Por lo que reiteró asimismo el apoyo de Francia a Emiratos Árabes Unidos, Catar y Kuwait, con quienes está vinculado por acuerdos de defensa, pero también a Jordania, Arabia Saudí e Irak, que han sido atacados, y a quienes París ha brindado elementos de apoyo.
En el marco de ese despliegue, Macron anunció que enviará a la región "ocho fragatas", una movilización que calificó de "sin precedentes", que se sumarán a otras dos anunciadas la pasada semana. "La presencia francesa, que se desplegará desde el Mediterráneo Oriental hasta el mar Rojo y (...) frente a las costas de (el estrecho de ) Ormuz, movilizará ocho fragatas, dos portahelicópteros anfibios y nuestro portaaviones" 'Charles de Gaulle', dijo Macron desde la ciudad chipriota de Pafos.
Y añadió: "El objetivo de Francia es contribuir a la distensión, a la seguridad de nuestros ciudadanos, a la seguridad de nuestros socios y a la libertad de navegación y la seguridad marítima".
En este sentido, señaló que "está en marcha" una misión internacional de carácter "defensivo" para "abrir progresivamente" el estrecho de Ormuz, por donde pasa un importante porcentaje del crudo y del gas mundial, así como de otros productos esenciales.
Por su parte, el primer ministro griego, el conservador Kyriakos Mitsotakis, señaló este lunes que Europa tiene que estar preparada para defenderse no solo de posibles amenazas militares, sino también de "posibles grandes flujos de refugiados" que, según apuntó, suelen acompañar conflictos como el desatado en Oriente Medio. "Europa debe estar preparada para defenderse también de otras posibles amenazas asimétricas, lo que para nuestra región, para Grecia, para Chipre y para el Mediterráneo en su conjunto, puede traducirse en grandes flujos de refugiados", señaló en un discurso en Chipre junto al presidente de ese país, Nikos Jristodulidis, y el de Francia, Emmanuel Macron.
"El mundo entero está viviendo una agitación sin precedentes, no solo política y militar sino también económica, con consecuencias por el momento aún desconocidas en la energía, la navegación, el comercio de productos", añadió Mitsotakis.
El político griego pidió a los países de la UE que fortalezcan con más buques la misión naval europea 'Aspides' en el mar Rojo, cuyo mando operativo tiene Grecia, con el objetivo de proteger el comercio marítimo en esta región. "Participamos (en la misión) pocos (países europeos), por lo que tendremos que demostrar de forma más práctica nuestra solidaridad", recalcó Mitsotakis respecto a 'Aspides', la respuesta de la UE a los ataques hutíes contra el transporte marítimo en el mar Rojo.
Respecto a la guerra desatada por los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, el jefe del Gobierno griego recalcó que "desde el primer momento" han pedido "a todas las partes retomar el camino de la diplomacia". Mitsotakis solicitó a Irán "abandonar sus ambiciones nucleares y parar sus amenazas contra Israel y los países del golfo Pérsico".
Mientras, recalcó que "operaciones a gran escala en suelo libanés, especialmente en el sur del Líbano, deben ser rechazadas".