La tensión ha escalado de forma drástica en Ceuta en el tercer día de movilizaciones. Durante las últimas horas, un grupo de manifestantes que protestaba contra las entradas de inmigrantes logró superar el cordón policial hasta llegar a la playa del Trampolín, donde procedieron a quemar los enseres del asentamiento ocupado desde hace un mes.
El lugar se convirtió en el punto caliente de la jornada, registrado enfrentamientos a pedradas entre vecinos e inmigrantes instalados en el espigón. La policía, que se vio desbordada en varios momentos, tuvo que desplegar a las unidades antidisturbios para cargar y desalojar la zona mientras continuaba el cruce de objetos y amenazas.
Protestas de madrugada y clima de inseguridad
Los altercados no se limitaron a la costa, sino que se extendieron durante la madrugada por distintos puntos de la ciudad autónoma. Los vecinos movilizados denuncian una fuerte sensación de miedo, falta de libertad e inseguridad tras los acontecimientos registrados a finales de julio. Según datos de la Fiscalía, durante el asalto a la frontera de los días 30 y 31 de julio se contabilizaron 16 agresiones sexuales con 17 víctimas, la mayoría de ellas mujeres menores de edad.
Frente a esta situación, residentes de la zona han manifestado su indignación y su intención de no detener las acciones de protesta. Aseguran que la población continuará movilizada e impidiendo el paso de suministros al asentamiento hasta que se ejecute la expulsión de todas las personas que entraron irregularmente en la ciudad el pasado mes de julio.