Neumáticos, envases y numerosas toallitas higiénicas. Esos han sido algunos de los residuos retirados del río Jarama por más de un centenar de universitarios y escolares, dentro de la iniciativa Fluye Jarama.
La jornada forma parte de un proyecto de voluntariado ambiental que busca recuperar tramos fluviales y evitar que la basura acabe en el mar, además de concienciar sobre el impacto de los residuos en los ecosistemas.
Durante la intervención, los participantes han recogido y clasificado los desechos acumulados en distintas zonas del río, donde en algunos puntos la acumulación de basura llega incluso a estrechar el cauce.
El Jarama arrastra desde hace años problemas de contaminación por vertidos y residuos, una situación que afecta tanto a la calidad del agua como a la biodiversidad del entorno.
Con iniciativas como esta, los organizadores buscan no solo limpiar el entorno natural, sino también implicar a los más jóvenes en la protección del medio ambiente y en la lucha contra la llamada “basuraleza”.