Continúan las labores de extracción de los trenes y recuperación de los cuerpos en la zona donde se registró el accidente del Iryo y el Alvia, el 18 de enero.
Este miércoles se ha recuperado del interior de uno de los vagones del Alvia un nuevo cadáver por lo que la cifra total de víctimas mortales se eleva a 43.
Los equipos de la UME han estabilizado los vagones del Iryo tras el izado por las grúas y que habían quedado volcados. El objetivo es ahora llegar con la maquinaria pesada hasta donde se encuentra el Alvia. No se descarta que haya más cuerpos bajo el Alvia.
Paulatinamente se van retirando elementos de la vía. El coche número 2 del Alvia, el de la cafetería, ha sido troceado y retirado a la espera de encontrar los restos de un trabajador.
En la zona del impacto se lleva a cabo el remolcado del coche 6 del Iryo, el primero que descarriló. Los esfuerzos por retirar los trenes se multiplican ante la inminente llegada de la lluvia.
Se han habilitado cinco puntos de recogida de muestras biológicas para llevar a cabo la identificación de las víctimas de identificación. Estas muestras se están llevando en avión a Madrid para el cotejado en el laboratorio central.
Aún son decenas las familias las que aguardan en el Centro Cívico Poniente Sur de Córdoba a la espera de noticias de las víctimas aún no identificadas.
Según las autoridades, la información se da exclusivamente cuando se tiene la certeza máxima. Sin embargo, han pasado ya tres días y la impaciencia de los familiares se hace notar.
En los trenes viajaban personas, cada una con una historia que, ahora, queda truncada. Natividad, una onubense entregada a los demás, había organizado el viaje después de vender unos terrenos como una celebración con sus nietos. Los niños sobrevivieron, heridos pero fuera de peligro. Ella no. Su familia dice que “se ha ido haciendo felices a sus nietos”.
Óscar Toro y María Clauss regresaban de Madrid tras recoger unas fotografías históricas que querían regalar al Rey. Periodista él, fotógrafa ella, compartían trabajo y vida, siempre vinculados a causas solidarias. María no solo capturaba imágenes, sino que conectaba personas y mostraba la realidad con justicia.
Ricardo Chamorro acompañaba a jóvenes opositores en un día clave de su formación. Funcionario y formador, era un referente para sus alumnos y un padre y compañero muy querido.
Miriam, profesora de 27 años, también viajaba preparando su futuro como docente.Jesús Saldaña iba solo. Cardiólogo en Madrid, brillante desde niño, había decidido dedicarse a ayudar a los demás. Su familia lo buscó durante horas hasta confirmar su fallecimiento. Tenía la boda programada para este verano.
Agustín Fadón, tripulante del tren, estaba de servicio. Amante de las motos y padre de dos hijos, se había reincorporado hace poco tras una larga baja. Años atrás se libró por azar del accidente de Angrois; esta vez, la suerte no estuvo de su lado.
En el Hospital Reina Sofía de Córdoba continúan ingresados muchos de los 122 heridos de este accidente en la línea de alta velocidad entre Madrid y Sevilla.