Irene Villa y su madre, María Jesús González, siguen dando testimonio del terrible atentado de ETA que sufrieron en Madrid. Junto a su familia, ambas han hablado abiertamente de las secuelas psicológicas que han tenido que superar y que a pesar de los años transcurridos, aún persisten.
Virginia Villas, la hermana de Irene no iba en el coche pero ella fue una víctima colateral. Tenía 15 años en el momento del atentado: "Estás en el Instituto, te sacan y te cuentan que tu vida, la que conocías antes, ya no es así, todavía no sé si sé sobrellevar la situación".
Este viernes la familia ha explicado a escolares su experiencia recalcando la importancia de cuidar de la salud mental: "No es lo que te pasa sino la fortaleza mental que tienes para afrontarlo", les ha dicho Irene Villa. Una fortaleza mental a la que las víctimas de terrorismo tienen que recurrir también ante las recientes excarcelaciones de presos etarras.