La nueva instrucción de la Dirección General de Tráfico (DGT) sobre las balizas V16 ha generado preocupación entre los agentes de Tráfico. La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) considera "materialmente imposible" acudir a cada aviso que genere uno de estos dispositivos.
La instrucción todavía no habría llegado a las unidades operativas, pero desde la asociación ya advierten de las dificultades que supondría aplicar esta medida. Cada día se activan alrededor de 3.000 balizas V16, por motivos que pueden ir desde un accidente hasta una avería o un simple pinchazo.
El problema, según los agentes, es la capacidad disponible para atender todos esos avisos. España cuenta con unos 37 millones de vehículos frente a apenas 9.000 agentes de Tráfico, una proporción que, a juicio de la AUGC, hace inviable enviar una patrulla ante cada activación.
Carlos Cantero, guardia civil de Tráfico, califica la medida de "brindis al sol" y de una muestra de "políticas erráticas". El agente advierte de que, si cada señal obliga a movilizar a una patrulla, los efectivos podrían terminar dedicando buena parte de su tiempo a atender avisos que no requieren asistencia policial.
"Si con cada activación tiene que acudir una patrulla, al final nos vamos a convertir nosotros en triángulos", señala Cantero.
Dudas entre los conductores sobre la utilidad de las V16
Las dudas no se limitan a los agentes. Algunos conductores cuestionan también la utilidad de las balizas V16 y, especialmente, su visibilidad cuando se colocan sobre el vehículo.
Estos dispositivos se implantaron, entre otros objetivos, para mejorar la seguridad en carretera y evitar que los conductores tuvieran que abandonar el vehículo para colocar los tradicionales triángulos de emergencia, reduciendo así el riesgo de atropello.
Sin embargo, desde la AUGC reclaman que antes de movilizar recursos se analice la naturaleza de cada aviso. Cantero critica que la DGT no consulte suficientemente a los agentes que trabajan a diario a pie de carretera.
La asociación asegura además que los atropellos han aumentado un 20% en los últimos siete meses, un dato que utiliza para reclamar una revisión de la estrategia y de la respuesta ante las activaciones.
La AUGC plantea como alternativa comprobar y priorizar los avisos antes de enviar una patrulla, de manera que los recursos disponibles puedan concentrarse en las situaciones que realmente requieran intervención.