El rey Felipe VI ha señalado la profesionalización, la incorporación de buenas prácticas de gobernanza y la formación de las nuevas generaciones como instrumentos necesarios para asumir con éxito los retos de la gestión empresarial, y ha destacado el impulso transformador de las empresas familiares, un pilar fundamental para la economía.
En su discurso inaugural del XXVIII Congreso Nacional de Empresa Familiar en Burgos, Felipe VI ha puesto de relieve el impacto estructural que las empresas familiares ejercen sobre el territorio, donde crean empleo, impulsan el desarrollo social y contribuyen a mantener vivo el tejido económico y social.
También su proyección hacia el exterior, su vocación internacional, y ha insistido en que esa capacidad de crecer tanto dentro como fuera de las fronteras nacionales "demuestra que el arraigo local y la proyección global no son incompatibles, sino que se complementan y se refuerzan mutuamente".
El rey ha señalado que, en ese camino, "es necesario seguir avanzando en la profesionalización, en la incorporación de buenas prácticas de gobernanza y en la formación de nuevas generaciones para asumir con éxito los retos de la gestión empresarial".
El acto inaugural ha contado con la presencia del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco; y el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Ignacio Rivera. Previamente, ha intervenido el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo.