Solo el 27 % de las empresas en España ofrece planes para la jubilación para sus plantillas, lejos de otros países europeos, un escaso desarrollo que, según un estudio de KPMG, puede agrandar la brecha entre salario y pensión para una parte relevante de los trabajadores.
"Es un nivel que lleva estancado años", incide el informe, que analiza la implantación en España del denominado segundo pilar (el primer pilar es el sistema público y el tercero, los planes individuales) donde se engloban las herramientas de ahorro para la jubilación que ponen en marcha las empresas con aportaciones para sus empleados.
Eso, incide KPMG, significa que una parte muy importante de la población activa en España "depende principalmente de las pensiones públicas y de ahorro individual".El coste es la principal barrera para las empresas.
El informe también señala que, en este contexto, un 56,6 % de las empresas tiene predisposición de poner en marcha alguna de estas herramientas de ahorro para la jubilación, aunque señalan las principales barreras que encuentran.
Entre ellas, el compromiso financiero a largo plazo que requieren, al tener que realizar aportaciones para sus trabajadores, lo que resulta "costoso y difícil de mantener" en un contexto de incremento de costes laborales.
Endurecer los requisitos para acceder a la pensión
En este sentido, el informe de KPMG apunta que una opción puede ser articular estos planes de pensiones vía retribución flexible, es decir, que las aportaciones sean de los empleados o mixtas.
Otra opción es que las aportaciones estén vinculadas a objetivos para incentivar así a los empleados a mejorar objetivos.
"Hay bastante interés pero por ahora no se dan las mejores condiciones", expresan desde KPMG.
La Comisión Europea y la OCDE sitúan por encima del 17% del PIB el gasto en pensiones para 2050. Un estudio elaborado con 80 empresas señala como necesario desvincular el crecimiento de las pensiones al IPC, incrementar la edad de jubilación y endurecer los requisitos para acceder a ellas.