El monasterio de San Bernardo, en Alcalá de Henares, alberga ya una histórica sala relicario del siglo XVII procedente de un monasterio cisterciense de Boadilla del Monte.
El conjunto ha sido trasladado pieza a pieza e instalado en el convento complutense, donde se conservará y exhibirá como parte del patrimonio religioso y artístico de la región.
La sala está formada por cuatro paredes completamente revestidas con una estructura de madera dorada, diseñada específicamente para albergar reliquias.
En su interior se conservan 259 relicarios con restos de santos y mártires, además de objetos de diferentes tipologías y materiales datados entre los siglos XVI y XX.
El relicario procede del monasterio del Santísimo Sacramento de Boadilla del Monte, perteneciente a la orden cisterciense.
Tras la decisión de la comunidad religiosa de vender el convento, la Orden Cisterciense y la diócesis de Alcalá de Henares firmaron en 2025 un acuerdo para trasladar el conjunto y garantizar su conservación.
El traslado supuso un complejo proceso de desmontaje y restauración. Las piezas fueron catalogadas, protegidas y transportadas cuidadosamente antes de volver a montarse en su nueva ubicación, respetando la disposición original de los relicarios y de la estructura de madera.
Además, el espacio fue declarado Bien de Interés Cultural, lo que refuerza su protección y su importancia patrimonial.