El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta el resultado de la restauración de Venus y Cupido, una intervención que ha permitido recuperar la apariencia original de la obra y conocer mejor el proceso creativo de Peter Paul Rubens.
Los trabajos realizados por el Área de Restauración han ido acompañados de un exhaustivo estudio técnico que ha sacado a la luz información inédita sobre los materiales utilizados por el artista, así como modificaciones introducidas durante la ejecución del cuadro respecto a su diseño inicial.
Gracias a análisis científicos y técnicas de imagen avanzada, los especialistas han podido reconstruir parte de la forma de trabajar de Rubens y comprender mejor algunas de sus decisiones compositivas.
Sin embargo, el cambio más visible para el público es la recuperación de los colores originales de la pintura. La eliminación de capas de barniz envejecido, acumuladas durante siglos, ha devuelto a la obra su equilibrio cromático y una sensación de profundidad que había quedado parcialmente oculta.
El proyecto se presenta en un montaje especial que permite al visitante conocer de cerca tanto la obra restaurada como el proceso de investigación y conservación desarrollado por el museo.