El operativo de extinción del incendio forestal originado en Burgohondo (Ávila) espera una jornada "tranquila" para este domingo, en la que se mantendrá el "importante" despliegue de medios y se prestará especial atención a posibles reproducciones, como las que hubo ayer en la zona de La Adrada y Piedralaves, que podrían haber sido intencionadas.
El delegado territorial de la Junta de Castilla y León en Ávila, José Francisco Hernández Herrero, ha asegurado, tras la reunión del Cecopi en la mañana de este domingo, que en las últimas horas el incendio no ha excedido las líneas del perímetro y se han registrado reproducciones, por lo que se espera una "jornada tranquila".
No obstante, ha advertido de que el operativo estará "vigilante", con muchos medios aéreos y terrestres, sobre todo en las horas vespertinas, a partir de mediodía, cuando se pueden levantar rachas de viento que, sumadas a las temperaturas de la ola de calor, pueden favorecer las reproducciones.
Así, se espera "mucha actividad dentro del perímetro del incendio", ha apuntado el delegado territorial, para explicar que durante la noche se han realizado líneas de seguridad con trabajo manual y trabajo de bulldozer, especialmente en la zona de La Adrada, en la carretera de La Iglesuela, donde ayer hubo una reproducción que podría ser "un incendio provocado".
La reproducción complicó la tarea de extinción
Esta reproducción complicó "considerablemente" las tareas de extinción, hasta el punto de que se tuvo que desalojar, de manera cautelar, la urbanización La Picota y edificaciones colindantes a La Adrada, si bien en ambos casos los vecinos pudieron volver a sus casas pasadas las 22.00 horas del sábado.
Este fuego, como los rebrotes registrados en Piedralaves, apuntan a intencionalidad, han indicado las autoridades.
Este domingo, en el que la situación ha mejorado, el operativo tiene aún "mucho trabajo por delante" de cara al control definitivo de incendio, que "se producirá en el momento en el que toda la superficie esté suficientemente fría".