El 35% de los consumidores tiene intención de pedir un préstamo al consumo en los próximos seis meses, el porcentaje más elevado desde 2020, según el VIII Barómetro de Asufin.
El repunte se produce en un contexto de tipos de interés todavía elevados y responde principalmente a la necesidad de obtener liquidez y refinanciar deudas, aunque también crece la financiación destinada a viajes y vacaciones. Un 14% recurrirá a estos créditos para pagar estudios y otro 10% para reformar la vivienda.
Los expertos alertan, sin embargo, del riesgo de sobreendeudamiento, especialmente entre las familias más vulnerables, ya que los préstamos al consumo suelen aplicar intereses superiores a los de las hipotecas.
La OCU calcula que financiar unas vacaciones de unos 2.000 euros puede suponer alrededor de 200 euros de sobrecoste y desaconseja especialmente recurrir a préstamos rápidos para pequeñas cantidades.