Sylvester Stallone cumple 80 años. El protagonista de sagas como ROCKY o RAMBO se convierte en octogenario mientras sigue con más proyectos de cine y televisión, a pesar de los achaques físicos. Un mito del cine de acción que lo tenía todo en contra cuando empezó en el séptimo arte.
Pasaba hambre, dormía en el metro y aceptó protagonizar por 200 dólares una clasificada X, 'El semental italiano'. Pero pocos años después, tras pasear el guión por todo Hollywood, llegó 'Rocky'. Un historia cargada de clichés pero con la mezcla exacta de violencia y ternura. Tres óscars. Golpe a golpe. Verso a verso. Y saga a saga. Una carrera forjada con 6 'rockys' y cinco 'rambos'. Las aventuras de un boina verde poco adaptado a las convenciones y símbolo de la machoesfera.
Stallone tuvo sus accidentes fílmicos, como la fallida 'Alto o mi mama dispara'. Pero siempre encontraba ánimos para levantarse de la lona y reinventarse. Por ejemplo, 'La gran revancha', un último combate junto a Robert De Niro. O Rocky Balboa reconvertido en entrenador con otra saga, 'Creed'. Y artífice junto a otros ilustres del mamporro de 'Los mercenarios'.
Stallone ha dado muestras de sacar partido a sus defectos, como la parálisis facial congénita que le aporta una peculiar vocalización. Mito y leyenda, tuvo tiempo de jugar al fútbol en 'Evasión o victoria' y su estatua, o la de Rocky, es venerada ahora por los aficionados del mundial en Filadelfia.