Con el calor a la vuelta de la esquina toca preocuparnos por algunos insectos. Moscas negras y garrapatas. A las primeras les ponen coto en los cauces de los ríos. En el Manzanares ya están manos a la obra.
El año pasado apenas hubo picaduras. Se llevaron a cabo 22 revisiones e inspecciones y solo fueron necesarios 5 tratamientos.
Este año, en el tramo urbano del río, ya están esparciendo larvicida para exterminar las larvas donde crece la mosca negra y que no afecta a otras especies.
Las actuaciones incluyen tareas de detección, seguimiento, tratamiento y control de estos insectos, basadas en dos líneas principales, el desbroce de la vegetación acuática en contacto con la lámina de agua y la aplicación de tratamientos larvicidas biológicos dirigidos a sus larvas.
El programa de control se basa en una monitorización continua del río Manzanares entre los meses de abril y noviembre, en el tramo comprendido dentro del término municipal de Madrid, desde El Pardo hasta Villaverde y Villa de Vallecas.