El Gobierno de Venezuela asegura haber liberado a 400 presos desde diciembre, una cifra que ha generado una fuerte polémica tanto dentro como fuera del país.
Según el presidente de la Asamblea Nacional, se trataría de un "gesto unilateral del gobierno". Sin embargo, la oposición y diversas ONGs desmienten ese dato y rebajan el número de excarcelaciones a solo 56 personas.
Mientras continúa el cruce de versiones, madres de presos mantienen acampadas frente a las cárceles. Su principal exigencia es clara: piden pruebas de vida de sus familiares, de los que aseguran no tener noticias.
Las organizaciones defensoras de derechos humanos advierten de que en Venezuela habría todavía más de mil prisioneros políticos. Muchos de ellos denuncian torturas, ahogamientos y todo tipo de maltratos durante su detención.