Las relaciones afectivas en el entorno laboral afectan a uno de cada cuatro profesionales en España, impulsadas por el tiempo compartido y la segregación bioquímica de oxitocina. La psicóloga Lara Ferreiro advierte del impacto que conllevan estos vínculos, recordando que el 80% de las parejas surgidas en la oficina terminan en ruptura y suelen desencadenar complejas tensiones personales y organizativas.
En el marco normativo español, estas relaciones pertenecen al ámbito de la libertad individual y no justifican un despido disciplinario, salvo que vulneren normativas internas. No obstante, los vínculos entre mandos y subordinados conllevan riesgos severos de conflicto de intereses, trato de favor o sospechas en promociones, faltas que sí acarrean sanciones disciplinarias o traslados según el código ético de la compañía.
Ferreiro subraya que las mujeres perciben mayor perjuicio en su desarrollo profesional por el temor al juicio social o a comentarios machistas que cuestionen su valía. Para gestionar estas situaciones, la experta recomienda evitar decisiones impulsivas, consolidar el vínculo fuera del centro durante un periodo de tres a seis meses y evaluar las políticas corporativas de recursos humanos antes de formalizar cualquier comunicación interna.
Cuando se produce una ruptura, la falta de distancia física suele deteriorar la convivencia cotidiana y forzar en muchos casos la renuncia al puesto de trabajo. La especialista aconseja mantener límites profesionales claros para blindar la carrera laboral, evitar el desgaste psicológico continuado y preservar la estabilidad en el propio empleo.
Puedes ver todos los sábados en Telemadrid el programa Madrid Trabaja, presentado por Erika Barreras y escucharlo en Onda Madrid de lunes a viernes a partir de las 15.00 horas, presentado por Javier Peña.
Y, además, puedes seguirnos en nuestras redes sociales: en Twitter, en Facebook , en Instagram, en TikTok y en LinkedIn.