A menos de 24 horas del Día del Libro, el corazón de Madrid late con más fuerza que nunca entre páginas recién impresas, ofertas especiales y proyectos que nacen con la ilusión de acercar la lectura a la calle.
Alina ultima los últimos detalles en La Fabulosa, su recién estrenada librería. Con las estanterías aún oliendo a nuevo, ella y su compañera Nuria reponen stock a toda velocidad. "Estamos reponiendo porque sí que hicimos un pedido preparándonos para la Semana del Libro", explica Alina mientras pasa ejemplares a Nuria para que los introduzca en el ordenador. "Tenemos que tener todo organizado para saber lo que tenemos y que también salga el stock en todos los libros".
Pero La Fabulosa no solo vive de narrativa. Alina ha apostado por lo esotérico como herramienta creativa: "He pedido bastantes tarots porque vamos a tener un taller de cómo usar el tarot para la creatividad, para contar historias, para escritura creativa o para ilustrar, no tanto para adivinar".
Alina nota que regalar un libro cada 23 de abril se está instaurando como una tradición sólida. Una costumbre que también se respira en In-verso, la librería de Gardel, donde el inglés es el idioma estrella. "Son libros en inglés porque muchos de nuestros clientes son internacionales y vienen buscando libros que puedan leerlos", nos cuenta.
Lu, por su parte, recomienda uno de los títulos que no para de volar: "Este es un libro que se lleva vendiendo muy bien desde las navidades. Tiene una prosa muy bonita y explora una nueva narrativa. Lo tenemos a 19,95, pero por el Día del Libro aplicamos un 10% de descuento en toda la librería, así que se queda en 17,96".
Ariane es tiktoker y recomienda libros en redes sociales. Ahora ha dado el salto al papel con su propia librería, donde también prepara sobres sorpresa: "Aquí dentro hay un libro y la gente solo conoce la primera frase con la que empieza la novela".
¿Qué relación hay entre contar cosas de libros en redes y tener una librería física? Ariane lo tiene claro: "Mi mejor amigo y yo hicimos un club de lectura online, vía redes sociales, que tuvo mucha acogida. Siempre teníamos la broma de decir 'ya verás cuando abramos una librería', y entre broma y broma nos vimos con un local alquilado".
Para celebrar el Día del Libro, Ariane llevará la lectura a la calle de la forma más literal posible: "Mañana voy a poner este pupitre en el escaparate, vamos a desmontarlo todo y voy a estar leyendo durante todo el día, para quien quiera venir a verme, ahí tranquilamente. En principio va a ser de doce a nueve que cerramos".
Doce horas seguidas leyendo en un escaparate. Mañana comprobaremos si Ariane consigue cumplir el reto. Mientras tanto, las librerías afilan lápices, reponen estantes y preparan el envoltorio para miles de libros que encontrarán nuevos dueños. Porque, como bien saben en La Fabulosa, en In-verso o en el rincón de Ariane, un libro siempre es un buen plan. Y el 23 de abril, también una excusa perfecta para parar y leer.