Mazas, amenazas y ruedas pinchadas: el terror de una comunidad de vecinos en Retiro
Según los vecinos, contrata a personas para vandalizar sus casas
Golpes en las puertas con mazas, ventanas rotas, ruedas pinchadas, coches dañados y mensajes amenazantes. Es la situación que, según denuncian los vecinos, llevan sufriendo desde comienzos de verano en una comunidad del barrio madrileño de Retiro.
El origen del conflicto estaría en las quejas de los residentes por la música a elevado volumen de una de las viviendas. Lo que comenzó como una protesta por el ruido habría terminado en una sucesión de actos vandálicos contra diferentes viviendas y vehículos de la comunidad.
El presidente de la comunidad asegura que ya acumulan más de una veintena de denuncias y muestra las imágenes de una de las cámaras de seguridad instaladas en el garaje. En ellas se observa cómo una persona, con el rostro cubierto por una sábana, se dirige directamente hacia uno de los vehículos y lo golpea con una maza.
"Tenemos más de 20 denuncias diferentes y no solo se dedica a hacer este tipo de cosas. Es que además mira lo que ha pasado. En el garaje se ve perfectamente cómo una persona viene con una sábana, va directamente al coche y le pega con una maza", nos explica el presidente de la comunidad.
Los vecinos señalan a una residente de 32 años como responsable de estos episodios y aseguran que estaría recurriendo a terceras personas para llevar a cabo los ataques. En otra de las imágenes aportadas por los vecinos se observa a la mujer salir rápidamente al percatarse de que una de las puertas cuenta con una cámara de seguridad.
La situación ha generado especial preocupación por una de las residentes: una mujer de 98 años que vive en una de las viviendas afectadas. Su familia asegura que la anciana lleva meses viviendo con miedo y prácticamente sin poder salir de casa.
"Ha sido como el peor verano de nuestra vida. Empezaron a atacar nuestras viviendas noche tras noche, rompieron una ventana. Dentro de la vivienda vive una persona de 98 años", cuenta María, nieta de la anciana.
La puerta de la vivienda se encuentra completamente vandalizada. Los familiares denuncian que han aparecido mensajes amenazantes y que las cerraduras han sido llenadas de silicona, hasta el punto de impedirles acceder con normalidad al domicilio.
"Mensajes horrorosos, amenazas de arriba abajo y todas las cerraduras llenas de silicona. No pudimos entrar en la vivienda", relata María.
La situación está provocando un enorme desgaste entre los residentes, que aseguran vivir con miedo a nuevas represalias. En el caso de la mujer de 98 años, sus familiares aseguran que se siente atrapada en su propia casa.
Lo que comenzó como una disputa por el ruido se ha convertido en una situación de miedo e incertidumbre que, desde hace meses, afecta a toda una comunidad de vecinos.
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