Las familias de Parla han vuelto a cumplir este martes con una de sus tradiciones más especiales. Más de una treintena de niños nacidos durante el último año han acudido junto a sus padres y abuelos a la Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad.
Como manda la tradición, el martes posterior a las fiestas los pequeños pasan bajo el manto de la Virgen de la Soledad, donde reciben la bendición del sacerdote.
"Es una tradición del pueblo y una bendición", explicaba Patricia, una de las madres que esperaba junto a su familia. "Le pido salud para mi niño y buena salud para todos los críos que están por aquí", señalaba otra de las asistentes.
Una ceremonia que reúne cada año a varias generaciones de parleños y en la que las familias depositan sus d