Lo que hasta hace unos meses era un espacio de convivencia vecinal y cultivo ecológico en la calle Matilde Hernández de Carabanchel se ha convertido en un foco de conflictividad.
Más de una decena de infraviviendas han brotado donde antes germinaba un huerto urbano autogestionado, y los vecinos denuncian ahora una situación de inseguridad, robos y suciedad que no cesa.
"Lleva antes de septiembre por ahí. Lo que hay es suciedad. Hacen sus cosas por aquí, por la acera…", relata un vecino de la zona. El asentamiento, que comenzó a formarse el pasado septiembre, ocupa el terreno que durante años albergó un huerto comunitario.
Una vecina explica la secuencia de los hechos: "Llevan aquí desde septiembre más o menos. Antes era un huerto urbano. El Ayuntamiento vino, dijo que hacía limpieza, pusieron una alambrada y se metieron". Desde entonces, asegura, la situación no ha hecho más que empeorar.
Los residentes de la zona vinculan directamente la presencia de este asentamiento con un aumento de los delitos. Hay hurtos, abren coches y saquean maleteros, unos hechos con los que coinciden la mayoría de habitantes del barrio.
La ubicación del asentamiento, junto a un apartahotel que recibe numerosos turistas, agrava aún más la situación. "Aparte que hay un apartahotel aquí al lado y viene mucho turista también, y eso les atrae", añade la vecina, sugiriendo que los visitantes se convierten en un objetivo fácil para los robos.
El dueño de un bar cercano también ha visto cómo el carácter del espacio ha cambiado por completo. "Aquí es así. Echan a los pobrecillos que tenían el huerto y lo han okupado creo que son rumanos, creo. Supuestamente solo es para dormir", comenta el hostelero.
La percepción de inseguridad es unánime. "Inseguridad siempre hay", sentencia otra vecina con resignación. Los vecinos denuncian que lejos de remitir, este asentamiento aumenta de tamaño cada vez más.