La Audiencia Provincial de Badajoz ha condenado a David Sánchez Pérez-Castejón, hermano del presidente del Gobierno, a nueve años de inhabilitación para empleo o cargo público al considerarlo cooperador necesario en un delito de prevaricación administrativa por su contratación en la Diputación de Badajoz.
El tribunal concluye que el puesto de Coordinador de las Actividades de los Conservatorios fue creado específicamente para él, sin responder a una necesidad real ni urgente.
La sentencia también condena al expresidente de la Diputación de Badajoz, Miguel Ángel Gallardo, a 18 años de inhabilitación por su papel en la creación de ese puesto y en la contratación de otra persona vinculada al caso. En su resolución, los magistrados censuran el nepotismo y afirman que "el enchufismo daña la salud democrática".
La decisión judicial supone un revés para el entorno del Ejecutivo, que durante toda la instrucción defendió la inocencia de David Sánchez y denunció una persecución política. El propio David Sánchez llegó a afirmar que "el mejor juez es el tiempo" y que confiaba en que los hechos acabarían dándole la razón.
Desde la acusación popular, el presidente de Iustitia Europa, Luis María Pardo, ha calificado el fallo como "una sentencia contra el nepotismo y el enchufismo", destacando las dificultades que, según asegura, afrontaron durante el procedimiento judicial y defendiendo la solidez de una resolución de varios cientos de folios.
La noticia ha coincidido con la presencia de Pedro Sánchez en París, invitado por el presidente francés, Emmanuel Macron, a los actos de la Fiesta Nacional de Francia, y también ha irrumpido en el debate político durante un pleno extraordinario del Congreso.
Mientras la oposición ha celebrado la condena y la considera un respaldo a sus denuncias, miembros del Gobierno y sus socios mantienen que la sentencia es desproporcionada y reiteran su confianza en la inocencia de David Sánchez.