En el día de la Fiesta Nacional de la Virgen de la Asunción Madrid se viste de fe. Como manda la tradición, un año un 15 de agosto el cuadro de la Virgen de la Paloma ha vuelto a protagonizar el emocionante y esperado descendimiento de la Virgen de la Soledad en su día grande.
La Virgen de la Paloma ha vuelto los brazos de uno de los bomberos de Madrid esta vez de la mano de Félix Yllana, un bombero de profesión de más de 41 años de trayectoria a punto de jubilarse. Todo ello tras una promesa a su hija cuando era pequeña.
La imagen de la Virgen pesa casi 100 kilos de peso y ha bajado de los altares desde unos diez metros de altura.
Cada 15 de agosto el cuadro de la Virgen de la Paloma desciende, de la mano de uno de los bomberos del Ayuntamiento de Madrid, puesto que se trata de su patrona.