El papa León XIV ha decidido improvisar un símil futbolístico durante su encuentro con la Iglesia Diocesana celebrado en el Santiago Bernabéu. "Yo supongo que para un jugador de fútbol, hacer un gol en este estadio es algo que les marca un poco la vida. Pero, Don José, ¡hoy la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre!", ha dicho dirigiéndose al cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo.
Durante su discurso, el Pontífice ha invitado a la comunidad diocesana de Madrid a ser una "Biblia abierta". "Sed, para todos, como una Biblia abierta: que en vuestros rostros y en vuestra vida se pueda encontrar la Palabra de Dios. El amor, efectivamente, es el lenguaje que hace que todos se sientan como en casa", ha subrayado.
Así lo ha puesto de manifiesto durante el encuentro en el Estadio Santiago Bernabéu, con la Iglesia diocesana de Madrid y las diócesis de Alcalá de Henares y Getafe, que representan a parroquias, movimientos, vida consagrada, sacerdotes y agentes pastorales. En su alocución, ha pedido a los presbíteros a reconocer la práctica del discernimiento comunitario como una de las mayores oportunidades que la sinodalidad ofrece a su ministerio.
"Queridos hermanos, sin apartaros de lo esencial, el hecho de deteneros regularmente con vuestro pueblo para interpretar la vida de los barrios, los cambios culturales, las tensiones sociales y las prácticas eclesiales a la luz del Evangelio enriquecerá y consolará vuestro ministerio. También ayudará a cada uno y a cada comunidad a salir del aislamiento y a experimentar la alegría del Espíritu Santo", ha invitado.
En este sentido, les ha advertido de que cuando se reduce la vida eclesial a una rutina en la que cada uno permanece encerrado en sus hábitos y en su papel, lo que falta es el Espíritu. "Este suscita vocaciones y las une, provocando a veces agitación, discusión, búsqueda de nuevos equilibrios. No os espantéis de todo esto, disfrutadlo", ha destacado.
Robert Prevost ha asegurado que los testimonios ofrecidos por miembros de la Iglesia de Madrid son la "música del Evangelio, con su ritmo contagioso". "Cuando llega al corazón, hace que uno diga haberse sentido acogido con los brazos abiertos, como la hermana que vino desde Perú a Madrid. Muchos, como ella y su familia, al comienzo sienten temor a acercarse, pues han oído hablar de prejuicios y decepciones. La bondad, aunque sea de unos pocos, puede vencer el miedo de muchos", ha exclamado.
El Pontífice ha destacado la labor de la Iglesia diocesana en Madrid, la capital de un país que es "destino de millones de visitantes y de hermanos y hermanas en busca de nuevas oportunidades" y una ciudad que le "gusta" y en la que conviven "tradiciones y almas diferentes".
En este punto, ha hecho referencia a que la Iglesia diocesana de Madrid está "en medio de un pueblo que ama la música, la danza y el estar juntos, pero que también conoce los conflictos, la resignación y, a veces, la desesperación, situaciones en las que el Evangelio puede abrir un camino a la esperanza". Ante unas 80.000 personas que se han congregado en el estadio madrileño, el Papa ha asegurado que Dios "conoce" a cada uno de los corazones de los habitantes de Madrid. "Todos, sin excepción, están hechos para la vida y para la vida en plenitud", ha exclamado Robert Prevost, destacando que "la presencia de la Iglesia en una gran ciudad es una parábola de este misterio de salvación".