Madrid despide sus grandes verbenas de agosto con una de sus celebraciones más castizas. Las Fiestas de la Virgen de La Paloma arrancan este jueves 13 de agosto y se prolongarán hasta el domingo 16, convirtiendo durante cuatro días el barrio de La Latina en el epicentro de la música, la tradición y el ambiente festivo de la capital.
Tras las celebraciones de San Cayetano y San Lorenzo, llega el turno de La Paloma, con conciertos gratuitos, verbenas, actividades familiares y la tradicional procesión. La castiza calle de Calatrava vuelve a llenarse de mantones, música y vecinos dispuestos a disfrutar de una de las citas más esperadas del verano madrileño.
La gastronomía también tiene un papel protagonista. La hostelería saca sus barras a la calle y los establecimientos preparan sus fachadas para la ocasión. Churros con chocolate, oreja a la plancha, bravas y, por supuesto, limonada son algunos de los imprescindibles. "No pueden faltar unos buenos churros con chocolate para empezar bien, con fuerzas, La Paloma", explica Alberto, del bar Muñiz.
La tradición se respira también en la decoración. Algunos locales han dedicado semanas a elaborar flores de papel de distintos tamaños y colores para engalanar sus fachadas. En el bar de Miguel, la decoración recuerda además la historia familiar ligada al barrio. "Mi abuela se crio en la calle Paloma, en el número 8, en una corrala, y ellos hacían sus propias verbenas dentro de la corrala", cuenta.
La programación religiosa ocupa igualmente un lugar destacado. La Parroquia Virgen de la Paloma celebra desde el 6 hasta el 14 de agosto el rosario, la novena y la misa diaria, dedicada cada jornada a diferentes colectivos. Este jueves 13 será el turno de la Real Congregación.
El viernes 15 de agosto llegará el día grande. La parroquia celebrará misas desde las 7.00 hasta las 11.00 horas, además de la misa mayor a las 13.00. Por la tarde, a las 19.30 horas, tendrá lugar la tradicional procesión de la Virgen de La Paloma, uno de los momentos más esperados de las fiestas.
Durante todo el fin de semana, La Latina volverá a convertirse en punto de encuentro para madrileños y visitantes. Chotis, mantones, limonada, gastronomía y devoción se unirán para mantener viva una de las celebraciones más emblemáticas de Madrid.