Manuela, de 88 años, ha relatado en directo su experiencia tras recuperar una vivienda que, según explica, permaneció ocupada durante dos años y ocho meses.
La propietaria asegura que alquiló inicialmente el inmueble a dos personas y que, tras su separación, una de ellas permaneció en la vivienda. Según su testimonio, dejó de recibir el alquiler y tuvo que hacer frente también a gastos como el agua y la luz.
Manuela denuncia además que, cuando recuperó la vivienda, se encontró con importantes desperfectos. Asegura que las paredes y los colchones estaban manchados de pintura y que el inmueble había quedado "completamente destrozado".
La propietaria reconoce que la experiencia le ha generado "un miedo horroroso" y asegura que, de momento, no tiene previsto volver a alquilar la vivienda. "Así no hay derecho", ha lamentado, al tiempo que reclama mayor protección para los propietarios.
Según Manuela, situaciones como la que ha vivido pueden provocar que otros propietarios decidan retirar sus viviendas del mercado del alquiler.