Juan Luis Álvarez comenta seriales sobre algunos detectives (sabuesos, pues) legendarios, creados por plumas excepcionales: Sam Spade, Harry Hole y Perry Mason.
Corre 1963 y Sam Spade, el mítico detective creado por Dashiell Hammett, vive retirado en un pequeño pueblo del sur de Francia. Su vida tranquila termina cuando seis monjas aparecen asesinadas en un convento local.
El caso parece vinculado al regreso de su viejo adversario Philippe Saint-André y a un misterioso niño al que se atribuyen poderes especiales. La serie explora un Spade envejecido, vulnerable y alejado del arquetipo duro del cine negro clásico. Dirige Scott Frank (Gambito de dama)
Lo mejor: La original visión sobre Spade que genera tan radical cambio de escenario. La delicia de ver en acción de nuevo a Chiara Mastroianni.
Lo peor: Que haya quien tenga dificultades para reconocer al personaje.
Perry Mason (Estados Unidos, 2 temporadas, 16 episodios, HBO)
Perry Mason (HBO) |web
La historia creada por Erle Stanley Garner, se sitúa en 1932, durante la Gran Depresión, en un Los Ángeles que prospera gracias al petróleo, el cine, los Juegos Olímpicos y el auge de los predicadores. Perry Mason, aún investigador privado, es contratado para resolver un caso de secuestro infantil que sacude a la ciudad. Destapa corrupción, fanatismo y tensiones sociales, mientras él mismo busca redención personal.
Lo mejor: Es imposible no admirar el trabajo de ese actor tan talentoso y versátil llamado Matthew Rhys.
Lo peor: El abrupto final del serial, que dejó varias tramas sin cerrar.
Harry Hole (Estados Unidos y Noruega, 1 temporada, 9 episodios, Netflix)
Harry Hole (Netflix) |web
Adaptación del universo de Jo Nesbø. La historia sigue a Harry Hole, un brillante pero atormentado detective de homicidios, obligado a regresar a la acción cuando aparece el cuerpo de una mujer con el dedo índice amputado. A medida que avanza la investigación, Hole se enfrenta no solo a un asesino en serie, sino también a su viejo enemigo, el detective Tom Waaler, un policía corrupto situado en el extremo opuesto de la ley.
Lo mejor: El tándem que forman Tobías Santelman (Harry Hole) y Joel Kinnaman ( Tom Waaler, su antagonista) es imbatible.
Lo peor: Siendo su autor pionero en el llamado thriller nórdico, no se entiende cómo ha llegado tanto en llegar a la pantalla.