El Premio Nobel de Medicina, Elias Metchnikoff, descubrió que las bacterias pueden convertir la lactosa en ácido láctico y detener el brote de muchas enfermedades.
En España el yogur se transportaba de la fábrica a las farmacias en tranvía y, años más tarde, el yogur se endulzó convirtiéndose en un delicioso postre.